Así pone fin McLaren a una era de supercoches
McLaren 788HS marca el cierre de una etapa de superdeportivos térmicos británicos iniciada con el 720S y continuada con el 765LT y el 750S. El modelo equipa un V8 biturbo de 4.0 litros que entrega 788 CV y 800 Nm de par, combinado con un peso de 1.265 kg, logrando una relación peso/potencia de 623 CV por tonelada. La carga aerodinámica aumenta un 10% frente al 765LT mediante un paquete con S-Duct, alerón trasero activo, difusor inspirado en Fórmula 1 y splitter delantero. Sus cifras incluyen 0-100 km/h en 2,8 s, 0-200 km/h en 7 s y velocidad máxima de 330 km/h. Usa escape de titanio, suspensión hidráulica Proactive Chassis Control III y frenos carbocerámicos derivados del McLaren Senna. El retiro se completa con elementos como fibra de carbono y bloqueo central de ruedas.







