Debería ser un delito dejar que los niños jueguen solos afuera?
Historias recientes en Estados Unidos muestran cómo la “autonomía infantil” puede chocar con interpretaciones legales de negligencia. En noviembre de 2025, Mallerie Shirley, de Atlanta (Georgia), descubrió que su hijo de 6 años había vuelto solo de un paseo en monopatín a un parque infantil a unos 400 metros. Una mujer lo interceptó y le preguntó su edad, por qué iba solo y dónde vivía; el niño temió que lo siguieran y, dos días después, una trabajadora social del DFCS del condado de Fulton se presentó en su casa para inspección e interrogatorio escolar. El caso ilustra el contraste entre prácticas anteriores y el endurecimiento: en la conversación, la trabajadora social indicó que una situación similar podría implicar una supervisión inadecuada y vulnerabilidad a partir de ciertos márgenes legales, mencionando investigaciones y arrestos en otros lugares. Mientras tanto, defensores reclaman beneficios de la autonomía y legisladores reforman leyes en 13 estados, rebajando restricciones o ajustando criterios.






