La industria automotriz pide cautela con la nueva normativa europea | El Norte de Castilla
La propuesta de la Ley de Aceleración Industrial (IAA) en la Unión Europea impulsa a la industria automotriz a pedir cautela, con la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) emitiendo una postura firme. El sector, alineado con el objetivo de reforzar el tejido manufacturero y reducir la dependencia exterior en tecnologías limpias, advierte que el texto actual podría desestabilizar inversiones existentes y fragmentar cadenas de suministro globales. ACEA sostiene que la transición hacia una preferencia explícita por producción local (“EU27”) debe ser gradual y flexible, y que los legisladores deben abordar las exigencias de localización de componentes, ya que aumentarían los costes. También reclama contrapartidas: “supercréditos” para turismos y furgonetas eléctricos bajo el Reglamento de CO2 y ayudas directas para camiones y autobuses fabricados en la UE. Además cuestiona el cálculo del contenido “hecho en la UE” y exige mantener el estatus de baterías y componentes del Reino Unido tras el Brexit, así como una cláusula de derechos adquiridos para inversiones en Turquía y Marruecos.





