La norma de los coches 'Made in Europe' fractura la industria europea del automóvil
La norma de la etiqueta “Made in Europe” para coches está generando una fractura entre fabricantes y proveedores europeos, en un contexto de debate sobre cómo medir el contenido europeo. El conflicto enfrenta a la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (CLEPA), que exige una definición estricta basada en el origen de los componentes, y a la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), que propone un enfoque más flexible incorporando el valor añadido de diseño, ingeniería y ensamblaje en Europa. La disputa se produce mientras la Comisión negocia la Industrial Accelerator Act (IAA). CLEPA, con un estudio junto a Roland Berger, sostiene que la industria ya supera el umbral del 70% si se calcula por componentes: PHEV con 89% y BEV con 83%. También advierte que relajar criterios podría poner en riesgo hasta 15.000 empleos por punto y 350.000 con cambios equivalentes a 20 puntos.





