El aparente despertar de África
El aparente despertar de África en el Mundial, tras el nuevo sistema de clasificación de la FIFA, muestra un cambio relevante en la primera fase: nueve de las 10 selecciones africanas clasificadas (todas menos Túnez) superaron los dieciseisavos de un torneo que, en conjunto, redujo el plantel de 48 a 32 equipos respecto a la edición de Qatar. África fue la confederación más beneficiada, al duplicar el número de “pasaportes” frente a 2022. Europa llega con 13 selecciones, igual que las que iniciaron el Mundial anterior, y completan los cruces 5 equipos de Conmebol, 3 anfitriones de Concacaf y solo 2 de Asia (Japón y Australia). El auge africano se explica por la mayor presencia en ligas europeas y por cambios tácticos en los banquillos, con entrenadores que priorizan el encaje por puesto más que la fama individual.






