Like many, I'm an expat kid. When my parents get sick, the distance feels crippling
Una autora que vive en Australia relata cómo, al enfermarse su padre, la distancia con su familia se vuelve cada vez más difícil. Después de que su padre fuera diagnosticado con linfoma no Hodgkin en etapa cuatro y superara años de quimioterapia intensiva y un trasplante de células madre, las exploraciones se volvieron más espaciadas y ella dejó de preocuparse. Sin embargo, en noviembre de 2025 recibió la noticia mientras estaba en su garaje a las 5 a.m., con un desfase horario que le permitía saber antes que su familia en el Reino Unido. Esta vez, el diagnóstico incluía síndrome mielodisplásico (MDS) y su ubicación —a 17.000 kilómetros— complicó el cuidado a distancia. La pieza cita que en Australia 8,8 millones nacieron en el extranjero, 32% de la población.
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