Por qué tenemos sangre caliente y qué ventajas tiene sobre la sangre fría
La diferencia entre “sangre caliente” y “sangre fría” responde, en realidad, a cómo se regula la temperatura corporal: los ectotermos dependen del ambiente y los endotermos generan calor interno. El biólogo evolutivo Manuel Leal, de la Universidad de Missouri, explica que los términos son relativos: una lagartija puede parecer “más caliente” que un humano según el entorno. La nota recuerda que la expresión se remonta a la Teoría de los Humores de la Antigüedad, asociada a Hipócrates y Galeno, donde se pensaba que la sangre era “caliente” y que al enfurecerse “hirvía”. Evolutivamente, todos empezamos siendo ectotermos como descendientes de peces, y la transición a la endotermia se vincula con la aparición de pelo o plumas. En humanos, el reto es sostener el calor mediante actividad metabólica.


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