Pueden los perros comer pescado? Qué tipos son seguros, cuáles no y los riesgos del pescado crudo
Sí, los perros pueden comer pescado, pero no todos los tipos ni preparaciones son seguros. El pescado aporta omega-3 y proteína de calidad, beneficiosa para perros de todas las edades, especialmente en dermatitis, artrosis o alergias a proteínas más habituales. Los ácidos grasos EPA y DHA pueden favorecer la salud inflamatoria, la piel, la cognición y las articulaciones; por ello algunas dietas veterinarias lo emplean como proteína principal. Sin embargo, existen riesgos: espinas, sal, parásitos y mercurio pueden causar obstrucciones, intoxicaciones o problemas renales si no se maneja adecuadamente. Con frecuencia, el pescado se incorpora a piensos y menús húmedos con salmón, trucha o atún; la calidad y la preparación importan tanto como la dosis. Entre las opciones seguras destacan la merluza cocida sin sal, aceite, salsas, cabeza ni espinas; otros pescados relativamente seguros y bajos en mercurio son bacalao, lenguado o salmón cocido. El beneficio depende del tipo de pescado, la cantidad, la preparación y la frecuencia. En casos de gastroenteritis, la merluza cocida se utiliza tradicionalmente como dieta suave, siempre libre de espinas. Precaución con sushi, atún en conserva o pescado crudo, ahumados o marinado.






