La economía mundial está cambiando de rumbo y el destino es incierto
La economía mundial se aleja del supuesto de un equilibrio relativamente estable que dominó durante décadas el pensamiento empresarial y de política económica. El artículo sostiene que tensiones geopolíticas, la instrumentalización de relaciones económicas, el avance tecnológico y cambios estructurales desordenan el “paradigma” de perturbaciones cíclicas manejables. La incertidumbre alcanza a variables como productividad, cadenas de suministro y tasas de interés “de equilibrio”. En paralelo, la arquitectura del comercio y los pagos evoluciona con rapidez, elevando costos y complejidades de planificación. Se destaca que, sin un gran acuerdo diplomático, las multinacionales tendrían que alejarse del “justo a tiempo” para incorporar redundancias “por si acaso”, elevando primas de riesgo y reconfigurando rutas marítimas.






