La investigación de la AITAT se centrará en la organización y los procedimientos del Centro de Control de Atocha
La AITAT, la autoridad independiente que investiga el accidente ferroviario de Urda (Toledo), anunció que su trabajo se centrará en analizar posibles factores ambientales, organizacionales y procedimentales que pudieron mitigar o agravar los fallos. En la primera nota del caso, la entidad indica que la cadena de averías e instrucciones habría conducido a la colisión. El foco está en el Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha (Madrid), desde donde se emitió la instrucción para que un AVE de Renfe reanudara “con normalidad” pese a un fallo de seguridad LZB, lo que después acabó embistiendo por detrás a un tren de Iryo. La investigación incluye revisión del puesto del responsable de circulación, libro de telefonemas, registros videográficos y audios previos al choque. Además, el día del accidente un segundo equipo inspeccionó el CRC, recopilando copias de la documentación. El operador implicado se acogió a su derecho a no declarar ante la Guardia Civil.







