Caro, inconsistente y aburrido: el VAR debía traer justicia, pero ahora es el gran sospechoso del Mundial
“Caro, inconsistente y aburrido: el VAR debía traer justicia, pero ahora es el gran sospechoso del Mundial”: el debate sobre el videoarbitraje volvió a concentrar las críticas en las fases decisivas del Mundial masculino de la FIFA, especialmente en cuartos de final y semifinales. El análisis cita tres decisiones polémicas que, en vez de cerrar controversias, amplificaron la discusión: el VAR intervino en el 2-1 de Inglaterra sobre Noruega, donde un gol noruego fue anulado por una falta previa y donde se validó un tanto inglés pese a una presunta colisión entre balón y cable aéreo; además, en el duelo Argentina-Suiza, el videoarbitraje cambió el devenir del partido al imponer una segunda amarilla al delantero suizo Breel Embolo tras la revisión de la jugada. También se menciona el sistema snicko para justificar una decisión. La explicación recurrente es la diferencia entre cuestiones objetivas (línea de gol) y decisiones que dependen de criterio, donde árbitros y revisores pueden discrepar.





