Dudley Herschbach: del fútbol a la ciencia revolucionaria
Dudley Herschbach contribuyó a transformar la química experimental al desarrollar la técnica de los “haces moleculares cruzados”, una forma de estudiar reacciones que antes dependían de promedios globales como temperatura y presión. La idea consistía en lanzar dos corrientes de moléculas o átomos gaseosos a velocidades ultraaltas en una cámara de vacío y hacer que colisionaran en un punto exacto, controlando ángulo, velocidad y energía. Con detectores, su equipo midió direcciones de los productos y reconstruyó con precisión la geometría del choque y la redistribución de energía en los enlaces químicos. En 1986 compartió el Premio Nobel de Química con Yuan T. Lee y John C. Polanyi, en reconocimiento a la dinámica de reacciones elementales, luego de una colaboración que mejoró los sistemas de detección.







