Cómo las plataformas de computación de alto rendimiento redefinen la tomografía de coherencia óptica
La tomografía de coherencia óptica (OCT) avanza gracias a plataformas de computación de alto rendimiento que redefinen su velocidad y capacidad diagnóstica. La OCT emplea luz infrarroja cercana de baja potencia para generar imágenes en tiempo real con resolución micrométrica, destacando en oftalmología para analizar retina, nervio óptico y córnea, y extendiéndose a cardiología y dermatología. La latencia es crítica: cualquier retardo entre captura e visualización puede afectar el diagnóstico, especialmente ante alteraciones sutiles en capas retinianas. El crecimiento del volumen de datos de A-scan ultrarrápidos y el incremento de visualización 3D exigen más rendimiento de CPU, GPU, memoria y E/S. La integración de IA en el diagnóstico aumenta las exigencias de procesamiento, memoria y arquitectura del sistema, para renderizar y mostrar resultados casi en tiempo real y garantizar decisiones clínicas confiables.







