China construyó la supercomputadora más rápida del TOP500 sin recurrir a GPU de última generación. LineShine alcanza 2,198 exaflops y reabre el debate sobre la eficacia de las restricciones impuestas por Estados Unidos
LineShine, una supercomputadora instalada en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen, encabeza el TOP500 de junio de 2026 con 2.198 exaflops en el benchmark High Performance Linpack (HPL), desplazando al sistema estadounidense El Capitan. La máquina de Lawrence Livermore (California) quedó segunda con 1.809 exaflops; la brecha supera el 20%. Lo más relevante es el enfoque: LineShine logra superar los dos exaflops de rendimiento sostenido usando únicamente procesadores centrales, sin GPU ni aceleradores especializados. El sistema cuenta con 13.789.440 núcleos y emplea procesadores LX2 de 304 núcleos a 1,55 GHz, sobre una plataforma propia (LingKun) y red propietaria LingQi; opera con Kylin OS basado en Linux. En eficiencia energética, El Capitan mantiene ventaja: 60,94 gigaflops por vatio frente a 52,07 de LineShine, aunque esta alcanza cerca del 80% de su pico teórico (2.736 exaflops). Además, el artículo recuerda que el TOP500 mide HPL y no necesariamente el rendimiento para entrenar IA, donde otras infraestructuras privadas pueden quedar fuera del ranking.






