La banca del futuro será la que use mejor sus datos
“La banca del futuro será la que use mejor sus datos”: así plantea el texto el cambio de etapa en la innovación financiera, donde la tecnología ya no es el factor diferenciador principal. La clave pasa a ser interpretar, asegurar, administrar y convertir datos en decisiones de negocio, en especial para empresas expuestas a volatilidad y cambios regulatorios. El artículo sostiene que en México el escenario combina revisiones comerciales, declaraciones ligadas a tipo de cambio y transformaciones geopolíticas, mientras la digitalización avanza también en cadenas globales de suministro y aduanas. En este contexto introduce el concepto de “liquidez del dato”, análogo a la liquidez financiera: capacidad de que la información correcta fluya de forma segura, confiable y oportuna a quienes deben decidir. Según el texto, el dato aislado tiene poco valor, mientras que el dato contextualizado reduce tiempos de respuesta, anticipa riesgos, detecta oportunidades y mejora la experiencia del cliente.







