La brecha algorítmica: cuando la Inteligencia Artificial vuelve rentable despedir personas
La brecha algorítmica plantea cómo la inteligencia artificial puede volver rentable despedir personas al aumentar la productividad, pero al mismo tiempo generar impactos colectivos sobre empleo y consumo. El análisis sostiene que la automatización ya no afecta solo tareas físicas o repetitivas: con IA puede intervenir en actividades cognitivas, administrativas, creativas y profesionales, asistiendo a perfiles como abogados, contadores, diseñadores, programadores, analistas financieros y especialistas en marketing. Donde antes se requerían 10 personas, hoy “con 1 persona y varias herramientas de IA” sería suficiente en ciertos contextos, según el texto. La consecuencia descrita es una nueva desigualdad: no por acceso a computadoras o internet, sino por aprender a trabajar con IA frente a quienes ven absorbidas partes de su trabajo. También se plantea la “paradoja” entre eficiencia microeconómica y sostenibilidad macroeconómica, porque producir más no garantiza vender si faltan ingresos laborales.





