La regulación de la IA, cada vez más fragmentada en un mundo sin fronteras digitales
El avance acelerado de la inteligencia artificial contrasta con regulaciones cada vez más fragmentadas entre regiones, en un mundo donde las “fronteras digitales” se desdibujan. Mientras la Unión Europea ya cuenta con un reglamento integral y en gran parte vigente, China desarrolla su propio marco normativo y Estados Unidos ha dejado parte del protagonismo a estados; además, se menciona el rechazo del presidente Donald Trump a regulaciones que frenen la tecnología. En ese contexto, directivos de grandes tecnológicas —principalmente estadounidenses— piden estándares globales. Expertos comparan el enfoque con reglas internacionales usadas en banca o aviación y señalan el modelo europeo de riesgo (cuatro niveles) y sanciones de hasta 35 millones de euros o 7% del volumen global.






