Propuesta de Altam para la seguridad de la IA exhibe la cruda realidad
La propuesta de Sam Altman de un marco global para la inteligencia artificial (IA) busca replicar, en el sector tecnológico, la lógica de supervisión del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea ante el potencial destructivo de modelos que trascienden fronteras. Altman plantea crear un foro internacional de responsables de políticas y expertos que establezca estándares, vigile que el afán de lucro no supere la seguridad y facilite a los países que cumplan acceso a tecnologías avanzadas. La implementación recaería en cada país para evitar una percepción antidemocrática. El texto destaca dos obstáculos: la dificultad de incluir a China en un esquema efectivo y el riesgo de que estándares comunes generen fallas compartidas, además de que crisis suelen ser más detectables a posteriori. También se comparan efectos no previstos: Basilea consolidó a bancos grandes por costos de cumplimiento y, en la práctica, podría imponer intereses de EE. UU.




