El mundo después del Mundial
Después del Mundial, el relato desplaza el foco desde la celebración futbolera hacia el proceso judicial en Nueva York, mostrando cómo la agenda pública cambia tras la final. El autor describe fallas por lluvia que impidieron aterrizar el sábado y demorar el martes, y menciona que presenció la final en el Village, donde se abucheó a una “dupla napoleónica” ligada a Trump e Infantino durante el evento. Al día siguiente, muy temprano, se ubicó en la Corte de Brooklyn junto con una veintena de reporteros para seguir la sentencia a Ismael Zambada García, “El Mayo”, considerado un capo mexicano. El acto se realizó en un tiempo de 33 minutos, tras su traslado ilegal a Estados Unidos, y concluyó con cadena perpetua. Durante el proceso, decenas de agentes de DEA, FBI y DHS se colocaron detrás de autoridades mientras brindaban declaraciones a prensa. Posteriormente, el texto enlaza el desplazamiento en metro hacia Bryant Park y actividades cotidianas, contrastando con el tema judicial tras el Mundial.





