Rusia ingresó en una nueva fase de guerra total contra Ucrania
A finales de agosto, Rusia intensificó la guerra contra Ucrania con ataques a gran escala mediante drones Shahed propulsados por reactores y un aumento de impactos de misiles. El resultado, según un equipo de The Economist durante un viaje reciente, es una presión que alcanza lo físico, psicológico, económico y político, especialmente en Kiev. Las sirenas y alertas de aplicaciones por ataques inminentes se han vuelto habituales, con explosiones reportadas en gasolineras, estaciones de tren, centros comerciales, oficinas y edificios de apartamentos. La mayor capacidad de ataque de largo alcance rusa y la escasez de interceptores ucranianos acercan el frente a la capital. En el plano diplomático, enviados de Donald Trump—Steve Witkoff y Jared Kushner—visitaron Kiev tras reuniones en Moscú con Vladimir Putin y podrían impulsar una propuesta de acuerdo técnico limitado en semanas, tras las elecciones rusas del 20 de septiembre.







