La inmigración alemana a México Siglo XIX. Federico Eppen
El texto reconstruye cómo, en el siglo XIX, la industrialización alemana buscó mayor proyección exterior y encontró en la emigración a México un canal de presencia. Señala que la unión aduanera alemana de 1834 ayudó a consolidar el mercado interno y reducir barreras comerciales entre estados, mientras la emigración fue impulsada por interés comercial, proyectos gubernamentales de colonización y la imagen de México como mercado en expansión. Se menciona la unificación alemana bajo Otto von Bismarck (proceso desde 1864 y proclamación del Imperio el 18 de enero de 1871) y el papel de relaciones consideradas “buenas” con México. Como caso, aparece Federico Eppen de la Motte Fouquet, quien llega en 1828 con su esposa Carlota Guillermina Ashenborn Lehmann, y documenta trámites como cartas de seguridad, cargos consulares en Prusia y una casa comercial de importación de telas e hilados de lino alemán que quebró y se disolvió en 1841.







