Del Saab 92001 al Hyundai Ioniq 6, un viaje de ochenta años..., por el aire | El Diario Vasco
Del Saab 92001 al Hyundai Ioniq 6, un viaje de ochenta años… por el aire: la historia se ubica pocos meses después del fin de la II Guerra Mundial, cuando Saab, fabricante sueca de aviones, decide aplicar su ingeniería al automóvil. La compañía asigna 200.000 coronas suecas y encarga el proyecto a Gunnard Ljungtröm, con un equipo de 20 ingenieros aeronáuticos. Dado que sus conocimientos automotrices eran limitados, crean una base de datos a partir de documentación interna y visitas a una planta local, aunque resulta insuficiente, por lo que solicitan a Saab adquirir vehículos para su análisis: entre otros, Volkswagen Escarabajo, DKW y Opel Kadett. En un taller dentro del departamento de herramientas se definen rasgos clave: chasis monocasco, motor transversal y solución de dos tiempos por economía, con peso bajo 800 kg y tracción delantera. El coche usa componentes DKW y una carrocería diseñada por Sixten Sason, con Cx de 0,32 y ajustes de rigidez; el modelo a escala real se completa en abril de 1946.




