Medicina natural y tradicional: Plantas medicinales y lactancia materna
La OMS y UNICEF recomiendan lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y continuar junto con alimentación complementaria adecuada hasta los dos años o más. La leche materna aporta agua, proteínas de fácil digestión, carbohidratos y grasas esenciales, además de fortalecer el sistema inmunológico mediante anticuerpos, enzimas y factores de crecimiento; esto ayuda a reducir riesgos como infecciones gastrointestinales y respiratorias, y también se asocia a menor incidencia futura de obesidad y enfermedades alérgicas. Para la madre, amamantar favorece la liberación de oxitocina y reduce el riesgo de hemorragia posparto, y se vincula con menor riesgo de cáncer de mama y ovario, diabetes tipo 2 e hipertensión. El texto advierte que el uso de plantas medicinales en lactancia no es inocuo: sus principios activos pueden pasar a la leche y afectar al lactante, y el hígado y riñones del recién nacido pueden no metabolizar sustancias como alcaloides, terpenos o heterósidos.







