Salva, pero lo puede ver de cerca
Katalyst Space Technologies intentó dos semanas después de que la NASA cancelara el rescate del telescopio Swift, acercar su nave Link para servir de “salvavidas” y tomar fotografías. Aunque logró aproximarse a menos de 15 kilómetros y recolectar datos con sus sensores, el plan se frustró por falta de combustible. La empresa explicó que Link entró en un giro incontrolable poco después del despegue rumbo al rescate en julio; aunque los controladores lograron estabilizarla, eso consumió combustible valioso. Con 30 millones de dólares de financiación de la NASA, el experimento se concibió con poco que perder para futuras misiones de servicio. Jared Isaacman remarcó que aprenderán del intento. La NASA estima que Swift reingresará entre octubre y finales de año; Link podría seguir aportando datos antes de desintegrarse.






