La apuesta de la NASA para revivir los vuelos supersónicos
La apuesta de la NASA para revivir los vuelos supersónicos se centra en el Lockheed Martin X-59 Quest, diseñado para reducir el impacto del “boom” sónico. Más de dos décadas después del último vuelo del Concorde, la NASA prueba el avión experimental que busca un sonido comparable al cierre de una puerta a unos seis metros de distancia. El X-59 realizó su primer vuelo a finales del año pasado y recientemente inició pruebas supersónicas. A diferencia de otros prototipos que vuelan en espacio restringido cerca de Edwards (California), la agencia planea una gira por ciudades y pueblos de Estados Unidos para recopilar reacciones sobre el nuevo perfil de ruido. Jim “Clue” Less, piloto de pruebas de la NASA, explicó la necesidad de demostrar resultados y mantener robustez para recopilar datos. El contexto incluye un impulso en el Congreso de EE. UU. para legalizar viajes supersónicos terrestres y revocar la prohibición de 1973. Aun si se prueban mejoras de ruido, la viabilidad comercial dependerá de costos, especialmente combustible.





